Hemos visto, quienes intercambiamos diálogos y sensibilidad en un mismo batido de palabras y emoción, que los malentendidos pueden ser el limite al conocimiento mutuo.
Pues, cuantas relaciones truncas cargan sobre sus hombros los malinterpretados, a causa de la confusión, de no incluir una frase cantada y en su lugar colocar una creativa; olvidando que el dialogo entre quienes apenas se conocen jamas deja margen para el desvío.
Entonces, hay un escenario y allí dentro un cuadro donde los actores parecen perpetuos, delineados por el trazo de lo cotidiano que asegura un parlamento que repetirán tantas veces como los tips confirmatorios de un movimiento artístico, de un grupo de rock and roll o de un pésimo cómico, encapsulando la historia de sus actores, escenarios, tramas y desenlaces, mientras el orden se respete.
Siempre queda como opción: aclarar lo dicho, volver comprensible lo que fue distorsionado, evitar el cachetazo o el "corte de rostro". Pero ya pensarlo parece aburrido, perdería toda simpatía y diversión un dialogo repleto de asteriscos que expliquen lo que el hablante quiso decir. Palabras descremadas. Oraciones filtradas. Enunciados sin azúcar, light. Bebidas aptas para el publico respetuoso.
Sin embargo, nos, los que hemos visto estas innumerables relaciones fallidas (diálogos interrumpidos, afecto en pausa y malosentendidos en play) y encontrado la desilución, de tanto en tanto nos hartamos; pues, estamos perdiendo contacto...
"hola... hola... hay alguien... hola.... no hay nadie.... hola..."
.
Sobre la imagen: un libro tomado por la cámara de mi celular, el cual hace foco donde le pinta y no sobre lo que quisiera; en este caso: Paradoja.
.
0 comentarios:
Publicar un comentario